sábado, 10 de octubre de 2015

reducción de cuento

Cuento (tres párrafos).
Con la presión por terminar mi novela, todos los días por la mañana abría los ojos y observaba durante varios minutos al techo el cual no cambiaba de color, seguía azul como siempre. Entraba en la regadera para terminar de despertarme pero no, aun así tomaba mis cosas y me iba a la escuela a distraerme un poco con mis compañeros y las clases de los profesores. Cuando salí del colegio me fui directamente a casa para acostarme, de pronto recibo una llamada.
Mi amiga Sofía me reclamó por querer matar a su acompañante en la fiesta que tuvimos anoche, no podía recordar lo que había hecho ya que mi mente estaba totalmente ocupada con mi novela, le dije que no tenía idea de lo que me mencionaba y colgó. Decidí ir a caminar por el vecindario, entre los callejones me encontré con un viejo amigo de la infancia, Tobías al cual no había visto en años, le conté todo lo que había pasado últimamente en mi vida y también todo acerca de mi novela que no podía terminar, él me aconsejo apasionarme nuevamente como si hiciera el amor con mis libros.
Llegué nuevamente a casa y decidí seguir los consejos de Tobías, puse música y la canción que sonaba me recordó a Sofía, entonces tomé el teléfono y la llamé para aclarar lo que pasó, cuando ella me dio lo que había tratado de hacer, empecé a recordar que la vi con alguien a quien aborrezco mientras se divertían, lo cual me molesto e influenciado por el alcohol actué así, pedí disculpas y colgué. Con este asunto esclarecido, me dediqué a mi novela, me sentía motivado a seguir escribiendo y por fin pude terminar.



 Cuento (un párrafo).

Con la presión por terminar mi novela todos los días me levantaba para meterme a la regadera esperando terminar de despertarme, lo cual no conseguía, ya que sólo pensaba en mi escrito, me iba a la escuela sólo para tratar de distraerme entre las bromas de mis compañeros y las clases de los profesores. Cuando salía del colegio me iba directo a casa para tirarme sobre mi cama y ver al techo, mientras hacía esto recibí una llamada, era de mi mejor amiga Sofía la cual sólo me llamaba para reclamarme furiosa por mis actos durante la fiesta de anoche, le dije que no recordaba nada y no sabía de lo que hablaba, gritó y dijo que casi mataba a la persona que la acompaño esa noche. Decidí caminar por el vecindario ante la confusión, en mi camino me encontré a Tobías un viejo amigo que no veía hace años, le conté lo que me sucedía y también acerca de mi novela que no podía terminar de escribir, él me aconsejo un poco. Al regresar a casa decidí seguir los consejos de Tobías, al hacer esto recordé a Sofía, la llamé para aclarar las cosas, recordé todo lo que había hecho y el por que, con el pensamiento más claro me concentré y pude terminar mi escrito.

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